UN VOLCÁN SIN LÍMITE

Érase una vez un niño que se llamaba Álvaro que quería ir a ver un volcán.
El volcán era muy grande y nunca paraba de echar lava.
Sus padres le decían:
- Nos vamos de fin de semana a Francia.
El chico estaba muy decepcionado !sus padres le habían dejado solo!
Pero se le ocurrió una cosa: Fue al volcán al que sus padres, Ana y Juan, no le dejaban ir.
Fue muy valiente y llegó caminando hasta donde había lava. El pobre chico no sabía qué hacer.
Se arriesgó a subir al volcán y se quedó allí un par de semanas.
Su familia informó del hecho a todos los medios de comunicación y a los bomberos.
El pobre chico salió del volcan con vida y juró que no se acercaría nunca más a un volcán.
0 comentarios